Las hierbas

2023-03-16 17:19:02 By : Ms. Tracy Zhang

Hay tantas y algunas con tantos mitos... Las hierbas están relacionadas incluso con la magia y la hechicería. La cocina tiene esta gran virtud, las hierbas son místicas, sanadoras, aromáticas, amargas, dulces, verdes, moradas, todas son este huerto imaginario que nos lleva al deleite no solo culinario, también aromático que nos entrega a sensaciones de relajación y paz.

Mi abuela decía que la hoja santa era el perfume de las brujas; cada que cocino con esta planta su aroma me lleva al anisado dulce de mi propia piel. Su sabor embrujante y único te hace sentir que puedes sacar el recetario de las sabias.

Asimismo, el epazote, la hierbabuena, menta, romero, la albahaca. ¿qué sería de la cocina sin ellas? La manzanilla, la hierba anís, las hojas de naranjo, las hojas de aguacate que también entran en esta herbolaria poderosa de sabores y aromas.

El árnica, la gobernadora, el gordolobo, cola de caballo, cabellos de elote, la cuasia, ‘la ruda para el que estornuda’ decía la gran Celia Cruz con su canción de “El Hierberito”. Zacate de limón, las hojas de higo, las hojas de guayaba.

Nos faltaría espacio para enlistar las hierbas, las hojas, las raíces que hacen de nuestro paladar y cuerpo un lugar mejor. Un pozole con el glorioso amarre de hierbas de olor, los frijoles con hoja de aguacate tatemada, los chilaquiles verdes con su apreciable ramo de epazote. Mi madre también me decía: “si tomamos una taza de té de epazote nadie tendría lombrices “.

Un asado con oreganillo de la región, el orégano gordo en un cortadillo y no podemos olvidar el poder desinflamatorio del laurel y su aportación a los guisos transgeneracionales; eneldo para los buenos pescados. La cocina y su gran sabiduría sabe que el aporte de sabores de muchas hierbas da un sabor inigualable, a su vez quien duda que la salud proviene mucho de este centro espiritista donde existe una conexión natural con la tierra y el cosmos que llevan al cuerpo el tibio alivio de un buen té o infusión curativa.

¿Quién no se ha puesto unas bolsitas de manzanilla en los ojos? ¿A qué sabrían unos infames tacos de pastor sin cilantro fresco? ¿Qué sería de los supremos esquites sin epazote? ¿Qué pasaría sin ese fomento de árnica para la inflamación? ¿Ese mojito sin hierbabuena? Y, ¿por qué no? Un toloache pa‘l mal de amores. Se dice que esta hierba atrae a la persona amada, pero si se pasan de la dosis, el amor acaba en locura. La quema de romero en casa, las limpias con ramas de pirul, que cabe añadir, su aroma podría ser la negociación entre el bien y el mal.

Las hierbas siempre serán un gran acompañamiento, existen comidas que saben a un sahumerio y un sahumerio también colabora a los aromas de la cocina. Cómplices, amantes, amigas, confidentes. Eso son las hierbas; viejos escritos de la naturaleza, son serviciales y amables, bondadosas, celebran y perfuman, sanan, dan sabor, adornan, sonríen alrededor de la mesa. Son poderosas, las hay misteriosas y cósmicas, son las censuradas, las que saben tanto que no les importa que hablen mal de ellas, siguen siendo su propia esencia, inalteradas y altivas.

Cocina con hierbas, las que te gusten, toma tés de hierbas, báñate con ellas, siémbralas, sazona y adorna tu vida con ellas.

¿Dime cuál es tu hierba favorita?